Asana adquiere StackAI: ahora todos los flujos de trabajo de los agentes humanos se ejecutan en un solo lugar.Más información
Muchas veces, cuando hablamos de comunicación no verbal, pensamos únicamente en el lenguaje corporal. Aunque es una parte visible e importante, representa solo una fracción de las muchas señales que enviamos y recibimos a diario. Según diversas investigaciones, más del 65% de la información que transmitimos en una conversación proviene de canales no verbales: la postura, el tono de voz, la distancia física e incluso la ropa que elegimos. En este artículo exploraremos qué es la comunicación no verbal, sus nueve tipos principales y diez consejos concretos para mejorar tus interacciones en el lugar de trabajo.
La comunicación no verbal es el conjunto de señales que transmitimos sin recurrir a palabras habladas o escritas. Incluye el lenguaje corporal, las expresiones faciales, el contacto visual, el tono de voz, los gestos, la proxémica y otros indicadores que acompañan, o a veces contradicen, el mensaje verbal.
El psicólogo Albert Mehrabian fue uno de los primeros en estudiar este fenómeno de manera sistemática. Sus investigaciones sugieren que, en determinados contextos, más del 65% de la comunicación es no verbal. Aunque esta cifra depende del tipo de interacción, queda claro que las señales no verbales influyen de forma decisiva en cómo los demás interpretan tu mensaje.
En el ámbito laboral, dominar la comunicación no verbal te permite transmitir confianza, detectar incomodidad en tus compañeros de equipo y evitar malentendidos que afecten la productividad.
Comunicación verbal | Comunicación no verbal |
Utiliza palabras habladas o escritas | Se transmite sin palabras: gestos, postura, tono |
Suele ser intencional y consciente | Puede ser inconsciente o involuntaria |
Se puede registrar con facilidad | Es difícil de documentar o reproducir |
Varía principalmente por idioma | Varía significativamente entre culturas |
Representa alrededor del treinta y cinco por ciento del mensaje | Representa más del sesenta y cinco por ciento del mensaje |
Antes de explorar los nueve tipos de comunicación no verbal y cómo puedes mejorar tus habilidades para interactuar con otros, es fundamental mencionar que estas señales no son las mismas en todas las culturas. Algo habitual o incluso esperado en una cultura puede ser desubicado u ofensivo en otra.
En el mundo actual del trabajo a distancia, tenemos el privilegio de colaborar con compañeros de diversas partes del mundo. Incluso aquellas personas que crecieron en otras regiones del país o pertenecen a una cultura diferente pueden tener otras señales de comunicación no verbal.
Por ejemplo, en las culturas occidentales, a menudo se espera que se estreche la mano al conocer a nuevos socios de negocios, pero esto no es así en todos lados. En Japón, la reverencia es la forma estándar de saludo profesional, mientras que en muchos países de Oriente Medio el contacto visual prolongado entre personas de distinto género puede percibirse como inapropiado. Una misma acción puede tener diferentes significados dependiendo de la cultura. Entonces, antes de una interacción social, es importante que te familiarices con lo que es aceptable y apropiado, y lo que no lo es. En particular, presta atención a las señales no verbales específicas de la cultura que debes esperar o evitar al hablar con tus compañeros de trabajo.
Comprender realmente tu comunicación no verbal te convierte en un mejor interlocutor y un mejor miembro del equipo. Para lograrlo, es importante comprender el impacto cultural de las distintas señales no verbales. A medida que desarrolles tus habilidades en este aspecto, asegúrate de dedicar la misma cantidad de tiempo a mejorar tu inteligencia cultural.
La comunicación no verbal te ayuda a interactuar y conectarte con los demás de manera eficaz. Cuando comprendas los diferentes tipos de señales no verbales, podrás adaptar tu mensaje para evitar problemas de comunicación.
Entender estas señales que envían los miembros del equipo te permitirá identificar fácilmente si alguien siente cierta incomodidad. En general, al mejorar estas habilidades de comunicación tendrás más seguridad y mayor consciencia del cuerpo, y podrás transmitir tu mensaje de forma más eficaz.
Estos son los nueve tipos de comunicación no verbal:
Lenguaje corporal: Esta señal no verbal se relaciona con la postura del cuerpo. Incluye la postura, cruzar los brazos, inquietarse o morderse las uñas. En una reunión de trabajo, inclinarte ligeramente hacia delante indica interés, mientras que recostarte con los brazos cruzados puede transmitir desinterés o rechazo.
Gestos (kinésica): Los gestos suelen tener un propósito más específico que el lenguaje corporal en general, pero también están significativamente más codificados culturalmente. Incluyen gestos con las manos como el pulgar hacia arriba o encogerse de hombros. Durante una presentación, utilizar gestos abiertos con las palmas hacia arriba transmite transparencia y refuerza tus argumentos.
Expresiones faciales: Muchas expresiones faciales tienen un propósito, como sonreír, asentir o fruncir el ceño. Sin embargo, también exhibimos expresiones inconscientes cuando estamos estresados o preocupados. En una videollamada, una sonrisa genuina al saludar establece un tono positivo para toda la reunión.
Contacto visual: Es muy importante en la comunicación no verbal, aunque su significado difiere entre culturas. En algunas, la falta de contacto visual indica desinterés, mientras que en otras, demasiado contacto visual directo puede incomodar. Durante una conversación individual con tu responsable, mantener un contacto visual natural demuestra que estás comprometido con la conversación.
Tono de voz (paralingüística): El paralenguaje se compone de la voz, el tono, el volumen, la velocidad y la cadencia del habla. Es posible que hayas notado que hablas más rápido cuando estás nervioso. En una reunión de equipo, modular el volumen y las pausas ayuda a enfatizar los puntos clave sin necesidad de repetirlos.
Espacio personal (proxémica): La comunicación no verbal no se centra solo en los movimientos del cuerpo, también incluye cómo interactúas con el espacio que te rodea. La distancia física entre tú y otra persona puede revelar indicios sobre la relación. En una oficina abierta, respetar el espacio de cada compañero contribuye a un ambiente de trabajo cómodo y productivo.
Tacto: Muchos profesionales afirman que pueden saber mucho sobre una persona según cómo dan la mano. En el entorno laboral, un apretón de manos firme al inicio de una negociación puede establecer confianza desde el primer momento.
Vestimenta: La ropa es un aspecto importante de cómo nos presentamos cada día. Cada persona tiene su estilo único, por lo que, si uno de tus compañeros de trabajo adopta una apariencia diferente, podría ser un indicio de que algo cambió en su vida. Adaptar tu vestimenta al contexto (por ejemplo, una reunión con clientes frente a un día habitual de oficina) refuerza tu credibilidad profesional.
Objetos: Al igual que la ropa, los accesorios dan indicios de cómo es una persona sin que tenga que hablar. Imagina a un compañero que lleva consigo su agenda personal adonde quiera que vaya; automáticamente tienes la sensación de que esa persona es organizada. En el mundo virtual, se puede saber mucho sobre alguien al observar el espacio desde donde realiza sus videollamadas y los objetos colocados intencionalmente para que todos los vean.
Con el auge del trabajo remoto e híbrido, gran parte de nuestras interacciones laborales se desarrollan a través de pantallas. Si gestionas un equipo virtual, dominar la comunicación no verbal en formato digital es especialmente importante. Esto plantea retos únicos para la comunicación no verbal, ya que muchas señales se pierden o se distorsionan en el formato digital.
En las videollamadas, la cámara encuadra principalmente tu rostro y la parte superior del cuerpo, lo que limita las señales de lenguaje corporal disponibles. Para compensar, es importante mantener la cámara encendida, mirar directamente al objetivo de la cámara, no a la pantalla, cuando hablas y utilizar gestos visibles dentro del encuadre.
El fondo y la iluminación también comunican. Un espacio ordenado y bien iluminado transmite profesionalidad, mientras que un entorno caótico puede distraer a los participantes. Presta atención a estos detalles antes de cada reunión.
Según el informe The State of AI at Work de Asana, el 84% de los trabajadores del conocimiento experimenta agotamiento digital y solo el veintidós por ciento afirma que la información fluye con rapidez entre equipos. Estas cifras dificultan aún más la interpretación de señales no verbales en pantalla. Para contrarrestarlo, complementa tus reuniones virtuales con mensajes claros y utiliza herramientas de gestión del trabajo como Asana para reducir la ambigüedad y garantizar que la comunicación interna fluya entre equipos. Descubre más formas de mantener la conexión en nuestro artículo sobre colaboración remota.

A veces, dedicaba el 40 % de mi tiempo a las comunicaciones, las recomunicaciones, las comunicaciones de las comunicaciones y a emitir informes de los estados de los proyectos. Sabía perfectamente que algo había que cambiar.”
Laurent Peeters, director de RR. HH. de Grupos, Desarrollo Organizativo, Carmeuse
El caso de Carmeuse, una empresa con 4700 personas distribuidas por todo el mundo, ilustra cómo la centralización de la comunicación del equipo en una plataforma como Asana reduce la dependencia de señales no verbales y elimina los malentendidos propios de cadenas interminables de correos electrónicos.
Hay dos elementos de la comunicación inconsciente que impactan en las experiencias del lugar de trabajo: la codificación y la decodificación. La codificación hace referencia a cómo reflejas las señales no verbales. Estas pueden ser intencionadas o inconscientes, como las expresiones emocionales que quizás no pretendías mostrar o una postura corporal en la que no estabas pensando. La decodificación, por otro lado, es el proceso de interpretar los mensajes no verbales de otra persona. Esto te ayuda a convertirte en un mejor comunicador y a captar las señales de tus compañeros de trabajo.
También es importante recordar que la comunicación no verbal en el lugar de trabajo, en particular la decodificación de diferentes mensajes, varía de una cultura a otra. Estos diez consejos te ayudarán a crear un marco para codificar y decodificar comportamientos, pero recuerda que cada situación es diferente.
A menudo, codificar las señales no verbales parece un gran obstáculo que superar, pero lo haces todo el tiempo. Es cierto que algunos de nuestros comportamientos son accidentales, pero muchos gestos y movimientos están codificados a propósito. Piensa en cuando asientes con la cabeza, pones los ojos en blanco o das golpecitos con el pie si estás impaciente.
Para codificar tu comportamiento no verbal con más determinación, prueba estos cinco consejos:
Presta atención a tu estilo de comunicación. Hay cuatro estilos diferentes, que describen cómo se comunican las personas. En Asana, creemos que es muy importante aprender a usar el estilo de comunicación asertiva, para no parecer agresivo ni pasivo, ni siquiera inconscientemente.
Mantén tu atención en el presente. Aumentar tu atención plena es parte de la codificación de las señales no verbales. Cuando eres más consciente de ti mismo y de tu entorno, tienes más control de las señales que envías, tanto de forma verbal como no verbal.
Reduce el estrés. A menudo, codificamos involuntariamente señales no verbales por estrés emocional. Cuando te sientes con cansancio, exceso de trabajo o agotamiento, tienes menos energía mental para darte cuenta de cómo te estás comunicando. Básicamente, estás en modo de lucha o huida, lo que disminuye tu capacidad para comunicarte deliberadamente.
Soluciona cualquier situación subyacente. Es posible que estés codificando señales no verbales sin darte cuenta por sentimientos subyacentes o inconscientes. Por ejemplo, las personas con síndrome del impostor pueden distanciarse de sus compañeros de trabajo sin siquiera darse cuenta. Antes de mejorar esos comportamientos, primero debes comprender su causa.
Prioriza las interacciones personales si es posible. Una de las desventajas de la comunicación asincrónica es que no puedes transmitir señales no verbales. Esto aumenta la probabilidad de que ocurra una mala comunicación o un malentendido. Siempre que sea posible, intenta que tus conversaciones sean en persona, especialmente si estás ofreciendo críticas constructivas o discutiendo un tema difícil.
El otro aspecto consiste en decodificar las señales no verbales de otras personas. Al entender con precisión estas señales en tu equipo podrás prevenir la mala comunicación y mejorar la afinidad.
Si quieres mejorar tu capacidad para decodificar las señales no verbales de los demás, pon en práctica estos consejos:
Desarrolla tu inteligencia emocional. Para decodificar cualquier tipo de mensaje, verbal o de otro tipo, primero debes desarrollar tus habilidades de inteligencia emocional, es decir, la capacidad de reconocer, regular y comprender las emociones, tanto propias como de otras personas.
Mejora tus habilidades de escucha activa. La escucha activa consiste en escuchar para comprender lo que alguien está diciendo, sin pensar en tu respuesta. Cuando pones en práctica esta técnica, centras toda tu atención en el momento, lo que puede ayudarte a captar pequeñas señales no verbales.
Busca discrepancias entre los verdaderos sentimientos y la conversación. Algo muy importante de la comunicación no verbal es la capacidad de captar las señales que la otra persona no dice. Por ejemplo, si un miembro del equipo afirma que está emocionado de comenzar un proyecto, pero mira hacia otro lado y se cruza de brazos, es posible que no esté tan entusiasmado como dice. Al detectar estas señales podrás indagar más y averiguar si hay algo que puedes hacer para ayudar.
Fortalece tu inteligencia cultural. Desarrollar tu inteligencia cultural te permite aumentar tu conocimiento de las diferentes señales que envían los miembros del equipo. Esto es particularmente importante si eres responsable de un equipo, ya que no querrás malinterpretar las señales no verbales de otra persona.
Si tienes dudas, pregunta. El mayor riesgo al decodificar la comunicación no verbal es hacer suposiciones. The Conscious Leadership Group explica este fenómeno como hechos vs. historias. Los hechos son las verdades objetivas que cualquiera puede captar, mientras que las historias son las suposiciones que haces basándote en esos hechos. Todos nos contamos historias, pero identificar y aclarar si esas historias son verdaderas puede ayudar a evitar malentendidos.
La comunicación no verbal es una habilidad que puedes desarrollar y aplicar cada día en tu trabajo. A medida que mejores tu capacidad para codificar y decodificar señales no verbales, notarás que tus interacciones con el equipo ganan en claridad, confianza y eficacia. Sin embargo, la comunicación eficaz va más allá de las señales no verbales: también depende de contar con herramientas que faciliten la coordinación y reduzcan la ambigüedad. Plataformas de gestión del trabajo como Asana te permiten centralizar la información, asignar responsabilidades y mantener a todos los miembros del equipo alineados, complementando así tus habilidades comunicativas. Para obtener más información, lee nuestro artículo sobre cómo la comunicación eficaz en el lugar de trabajo impulsa la colaboración y el liderazgo.
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